Nadie puede garantizarle
una determinada posición de forma permanente,
y si se lo garantizan huya de ellos como de
la peste porque con total seguridad faltan
a la verdad. La explicación es muy
sencilla, si alguien pudiera garantizar los
puestos en un buscador evidentemente cogeria
las 20 primeras posiciones y ya nunca nadie
podría posicionar ninguna web en esos
lugares. Como los buscadores basan su estrategia
en la calidad de sus resultados de búsqueda,
no pueden permitir que el primero que llegue
ocupe los lugares preferenciales y ya nadie
lo pueda mover de ellos.