Dos son las figuras con las que tratamos: el cliente final y el distribuidor.
CLIENTE FINAL
Todo aquel propietario de un sitio web que desea que sus visitas aumenten
espectacularmente, de igual forma que su efectividad. El contacto en este
caso es directo y se concreta en una comunicación teléfonica
y/o a través de correo electrónico, con el fin de optimizar
su sitio web y de realizar los cambios precisos.
La contratación se formaliza por teléfono o por correo electrónico, y se
rige de acuerdo a lo establecido en el Real Decreto 1.906/1.999 de 17 de
diciembre relativo a la Contratación por Vía Telefónica y/o Electrónica.
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